PICO MENOR (Dendrocopos minor)

CANTO del Pico menor.......

Aunque el pico menor luce un patrón de plumaje muy similar al de otros pícidos, su diminuto tamaño hace imposible cualquier confusión. En efecto, este picamaderos es un ave del tamaño de un pajarillo que, como casi todos los carpinteros, muestra unas marcadas tendencias forestales. Bosques de ribera bien conservados, robledales, castañares o alcornocales son el hábitat predilecto de este devorador de larvas y adultos de escarabajos xilófagos, que se constituye en un excelente bioindicador de la salud de
nuestras mejores masas forestales.
 

Descripción

 

Clasificación

 

Orden Piciformes; familia Picidae

 

Longitud

 

14-16 cm

 

Envergadura

 

24-29 cm

 

Identificación

 

El más pequeño de los pícidos europeos es un ave no mayor que un pinzón o un gorrión, que se caracteriza por poseer un cuerpo rechoncho y corto, la cabeza redondeada y el pico relativamente pequeño y ligeramente apuntado hacia arriba (dibujo 1). En su plumaje domina una combinación de blanco y negro en las regiones dorsales, en tanto que las ventrales (dibujo 2) adquieren un suave tinte cremoso, que se adorna con un ligero jaspeado hacia los flancos. Luce una franja negra en la nuca y una subbigotera poco desarrollada, mientras que el píleo —que aparece enmarcado de negro— es rojo en los machos y de un blanco sucio en las hembras. Los jóvenes presentan un patrón parecido a los machos, pero el blanco de su plumaje es muy sucio y el píleo se muestra menos definido.

 

Canto

 

Su sonido característico es una explosiva sucesión de kick-kick-kick, semejante al de otros pícidos, pero más agudo y acelerado. El reclamo de tamborileo es muy rápido y bastante débil.
 

Dónde vive

 

En el mundo

Aparece bien distribuido por todo el Paleártico boreal y templado, aunque de modo fragmentario en la cuenca mediterránea. Presenta gran diversidad de razas por toda su área de distribución, de las cuales buturlini se reparte por el sur de Europa, incluida la Península Ibérica.

En España

La distribución en nuestro territorio se limita a la Península y carece de un patrón homogéneo. Existen tres núcleos principales: uno norteño en el País Vasco, La Rioja, Navarra y valle alto del Ebro; otro en Cataluña, y un tercero en la vertiente occidental del Sistema Central, en las provincias de Cáceres, Salamanca y Ávila. El resto parece distribuirse en pequeños núcleos a lo largo del valle del Duero (por sus buenos sotos de
ribera), en Asturias, sierra de Guadarrama, sierras de Las Villuercas y San Pedro, alcornocales del suroeste de Badajoz y sierra de Aracena.


Desplazamientos


Es una especie residente en toda su área de distribución, que apenas emprende movimientos de corto radio en las poblaciones más norteñas de Europa.

 

Poblaciónón

 

Se estiman en 150.000-450.000 las parejas reproductoras en Europa, de las cuales se calcula que se distribuyen en España en torno a 5.000. Se desconoce la tendencia poblacional, aunque parece darse un aumento en los avistamientos, que podría ir ligado a una ligera expansión de la especie —principalmente, en bosques de ribera—, asociada al incremento de las choperas de repoblación.
 

Cómo vive

 

Hábitat

 

Se restringe a los bosques caducifolios, tanto monoespecíficos como mixtos. En España, la especie se instala en una gran variedad de formaciones boscosas, desde robledales en el norte hasta castañares, quejigares y encinares mixtos en el centro y sur, además de bosques de ribera, como fresnedas, alisedas y choperas. Su límite altitudinal se sitúa en
torno a los 1.400 metros.

Alimentación

Como la mayoría de los pícidos, consume casi exclusivamente larvas e insectos adultos —sobre todo, escarabajos xilófagos—, que encuentra en las cortezas de los árboles. Ocasionalmente, se alimenta de fruta y visita comederos artificiales.

Desplazamientos

Es una especie residente en toda su área de distribución, que apenas emprende movimientos de corto radio en las poblaciones más norteñas de Europa.

 

Reproducción

 

Su corto periodo reproductor comprende desde mayo hasta principios de julio. Los machos comienzan el celo con constantes reclamos y tamborileos efectuados por todo su territorio para, posteriormente, entregarse a exhibiciones en las que extienden las alas y levantan la cabeza. Una vez formada la pareja, macho y hembra taladran un agujero en un tronco apropiado, para lo que han de dedicar de 12 a 16 días de intenso
trabajo. La puesta comienza a principios de mayo y consta de tres a ocho huevos blancos, que son incubados por ambos sexos durante 11 o 12 días. Las aves más tardías pueden incubar hasta finales de junio. Los pollos son alimentados por ambos progenitores y abandonan el nido en las primeras semanas de julio. No existen segundas puestas, aunque sí puestas de reposición si la primera se malogra.
 

Amenazas y Conservación

 

El principal problema de estas aves es la pérdida de hábitat como consecuencia de la tala directa y de la sustitución del bosque autóctono caducifolio o mediterráneo por cultivos de coníferas y eucaliptos. La expansión de cultivos de frutales en detrimento de los bosques ribereños le ha supuesto una privación considerable de territorios en Levante y Extremadura. Otra amenaza grave, que significa la pérdida o abandono de
abundantes nidadas y una merma en las fuentes de alimentación, viene causada por la práctica silvícola de eliminar los troncos viejos o caídos en las áreas forestales.
Para asegurar la presencia de la especie, sería conveniente conservar los bosques autóctonos caducifolios, así como los sotos de ribera y las masas de arbolado mediterráneo maduro, y evitar, en la época de cría, la extracción de árboles muertos en choperas de repoblación y otros bosques potencialmente útiles para su reproducción.
El pico menor aparece incluido en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas en la categoría “De interés especial”.