GAVIOTA ARGENTEA (Larus argentatus)

La Gaviota Argéntea Europea, Larus argentatus, puede considerarse relativamente abundante en las costas cántabro-atlánticas, formando pequeñas y medianas colonias en acantilados y vagando durante el otoño e invierno por playas y puertos. Es mucho más escasa en las costas mediterráneas con colonias aisladas aquí y allí, anidando en el suelo o cerca de él sobre la arena de las dunas. Su población total en Iberia no se ha estimado, pero su densidad por kilómetro lineal de costa no alcanza las altas cotas del resto del litoral europeo, puesto que en muchos países ha comenzado a criar y a establecerse incluso en el interior de las poblaciones portuarias, construyendo nidos en los tejados de los edificios y llegando a convertirse en una auténtica plaga. Las adultas tienen la cabeza, cuello, partes inferiores y cola de color blanco puro; la espalda y el dorso de las alas es gris pálido, aunque frecuentemente se observan en criaderos y colonias de Asturias y Galicia, individuos con el color notablemente más oscuro. Los extremos de las alas (primarias), son negros punteados de blanco, el pico amarillo con una mancha roja en la mandíbula inferior y las patas rosaceas.

Todas las gaviotas pueden ser distinguidas de otras especies de aves si atendemos a sus caracteres exteriores. Puesto que son fundamentalmente cosmopolitas y viven en muy diversos lugares, podría esperarse el descubrir diferentes tipos entre ellas, lo que no sucede, siendo un grupo bien compacto de formas similares y costumbres muy particulares.

Las gaviotas argénteas jóvenes nacidas en el año tienen el plumaje de color pardo uniforme, que van cambiando paulatinamente al color blanco en sucesivas mudas durante los tres años de inmadurez.

Larus argentatus posee un vuelo potente y boyante, con continuos planeos, aprovechando calmas atmosféricas o volando pico al fuerte viento. Este vuelo puede parecer a primera vista torpe, pero en condiciones favorables de viento realizan «picados» y ascensos rapidísimos que incluso les permiten capturar otras especies de pájaros menores, como si de halcones se tratara. Siguen a los buques y nadan y andan con facilidad. También suelen «picar» sobre el agua y capturar en una corta zambullida peces de superficie o despojos que flotan entre dos aguas. Son aves coloniales que se congregan en bandos de centenares siempre en las proximidades de playas, acantilados, estuarios y puertos. Se cree que esta asociación favorece la defensa de la especie y estimula entre ellas la nidificación. Los grupos formados en los meses anteriores a la reproducción contribuyen al emparejamiento y dentro de ellos se realizan los cortejos nupciales. Aunque, normalmente, la Gaviota Argéntea es ave pacífica que llega a permitir la aproximación del hombre, especialmente en zonas densamente pobladas y en los muelles de los puertos pesqueros, se vuelve muy agresiva en los lugares de nidificación. Esta conducta ha sido bien estudiada en España en diversas colonias de las costas cantábricas. La llegada de una persona al acantilado provoca en la colonia gran alarma con ensordecedor griterío, sobrevolando las gaviotas al intruso en rápidas y a veces peligrosas pasadas. En éstas normalmente no llegan a rozar al visitante, y si lo tocan lo hacen con las patas y no con el pico. Niko Tinbergen, Premio Nobel de Medicina, en un extraordinario y minucioso estudio publicado en 1953 sobre la conducta de estas gaviotas, descubrió que al atacar a una persona o animal que se aproximase al nido o a la colonia de cría generalmente tocaban a aquél con una sola pata miemtras mantenían la otra recogida en una actitud extraña no explicable. Esta inicial agresividad es una reacción natural de defensa activa de sus nidos, pero la coloración críptica o mimética de los huevos y del plumón que visten en los primeros días los pollos situados en el borde de las repisas del acantilado, entre rala vegetación o entre la arena y arbustos de las dunas y arenales, constituye un auténtico medio de defensa pasiva. Especialmente son fuertes las reacciones ante la presencia cerca de la colonia de pájaros como el Busardo Ratonero Buteo buteo o el Cuervo Corvus corax.

Su voz es muy variada, expresando, generalmente, ansiedad o alarma, pero también la presencia de comida, lo que congrega un gran número de ellas en corto espació de tiempo. En concentraciones grandes de gaviotas un graznido alto y agudo o ronco, como de Cuervo, de dos sílabas y repetido reiteradamente, es la manifestación más común. Un sonido emitido frecuentemente es un kiú monosílabo que, generalmente, la gaviota lanza de forma inesperada, en especial durante el verano y que suele ser contestado por otras situadas en las proximidades. No está claro su significado, pero, probablemente, atiende a una necesidad de alerta. Otra notable expresión más frecuentemente escuchada consiste en una repetición del sonido anterior, pero acompañado de un estiramiento del cuello que primero eleva y después baja para levantar de nuevo con el pico abierto, como si efectuara un giro y pudiendo decirse que todo el cuerpo participa en esta representación vocal que alcanza gran sonoridad. La Gaviota Argéntea Europea es un claro ejemplo de cómo una especie animal puede adaptarse a la actual civilizacion de consumo. Es seguro que no existe otra especie de ave que realice una labor de limpieza más exhaustiva en las playas y costas. Su alimentación, que primitivamente se componía de pescado, moluscos y crustáceos, es ahora omnívora. Come toda clase de organismos marinos, desperdicios procedentes de buques, carroña, etcétera. También come vegetales e insectos. Frecuenta los basureros y vertederos en las costas y las proximidades de los pueblos y ciudades, donde compite con los córvidos, comiendo toda clase de vegetales y animales en descomposición. En los períodos de emigración de las aves en primavera y otoño, ataca a los pequeños pájaros, cazando muchos al vuelo, especialmente zorzales y alondras. En la época de la reproducción come huevos y pollos de otras aves, incluso de gaviotas, y también se han observado actos de canibalismo con las de su misma especie. En las rías y estuarios y en días calurosos de verano, se congregan en grandes cantidades, junto con otras especies de gaviotas, capturando al vuelo mosquitos, escarabajos, hormigas aladas, etc.

No es extraño que ataque a mamíferos pequeños o pájaros moribundos. Frecuentemente coge con el pico ratas o huevos de otros pájaros y los lanza desde lo alto hasta que están muertos o abiertos. Pero la persecución de otras aves, especialmente gaviotas más pequeñas e incluso de su misma especie, obligándolas a vomitar el alimento recién ingerido o que aún llevan en el pico, es una práctica continua y que puede ser observada con facilidad.

Se ha comprobado que la Gaviota Argéntea Europea es monógama y se empareja por toda la vida. Durante el invierno forma nutridos grupos que de día se concentran en los puertos y en playas y lagunas costeras. Pero no necesariamente las parejas permanecen juntas en esta estación del año, y, si se unen a un mismo bando, no muestran ningún signo exterior de estar emparejadas. Su conducta a tal respecto durante esta estación del año es completamente diferente a la de la cría. Entonces, llegada la época de reproducción, que suele comenzar en los últimos días de marzo, las gaviotas van llegando o sobrevuelan los alrededores de los acantilados o de las dunas y arenales donde todos los años establecen sus nidos. Es precisamente durante estos días en los que las parejas de años anteriores se acercan por separado a la colonia sin aún reconocerse. Los que van a reproducirse por primera vez llegan sin emparejar. Aquéllos se reconocen por la voz, como lo prueba el hecho frecuente de que las hembras que están incubando adormiladas sobre el nido, se muestran insensibles a las llamadas de los machos de las otras parejas que vuelan frente al acantilado, pero levantan inmediatamente la cabeza cuando su pareja emite parte de su voz en el vuelo o se acerca para cebarla. También parece probable y en numerosos casos así se ha comprobado, que muchas gaviotas llegan ya emparejadas y ocupan el mismo lugar donde criaron el año anterior. Niko Tinbergen estima probable que la ocupación del mismo lugar para la nidificación, que ya fue usado el año anterior es pieza fundamental para el reconocimiento entre sí de las viejas parejas.

En la formación de las nuevas parejas, que se produce dentro de los mismos bandos de gaviotas cuando están posadas en reposo, es curioso que, a diferencia de muchas otras especies de pájaros, aquí es la hembra la que lleva la iniciativa en el cortejo. Así, ella camina alrededor de un macho, con el cuello extendido y sacudiendo la cabeza, emitiendo a la vez un sonido que se puede expresar como kliú. La diferenciación entre los sexos no es fácil a no ser por una atenta observación de sus actitudes. Generalmente, la llegada de una gaviota a un bando en reposo, puede originar señales de agresividad hacia el recién llegado, que siempre parten de los machos. Algunos caracteres físicos, no siempre fáciles de determinar, pueden también permitirnos distinguir ambos sexos. Así, el macho es, en general, más grande y su cabeza es notablemente más fuerte. La hembra suele tener la frente más alta que el macho, dando a su cara una apariencia más redondeada y suave, mientras la frente del macho es aplastada y como una continuación de la parte superior del pico. Como regla general puede decirse que nunca se han observado parejas de Gaviota Argéntea Europea en las que la hembra sea de mayor tamaño que el macho. Pero sí frecuentemente un macho pequeño puede ser indiferenciable de una hembra grande.

El nido es construido con muy variados materiales como hierba seca, líquenes, algas, ramaje seco procedente de plantas de los alrededores e incluso restos dé plásticos y papeles, sin duda colectados en la orillas de las playas. Ambos sexos participan en su preparación, aportando el macho mucho más material que la hembra. Cada vez que uno de los adultos se aproxima al nido con algo en el pico, emite un suave maullido. Para el tipo de material recogido, el nido tiene una forma bien cuidada, con la copa circular formada al sentarse encima los adultos que giran el cuerpo continuamente. La puesta de 3 huevos generalmente, a veces 2 ó 4, de color verde aceitunado con manchas marrones, comienza ya en el mes de marzo para zonas como el Delta del Ebro. Pero en las costas cántabro-atlánticas los primeros huevos pueden verse en abril y sobre todo en mayo. Según Salvador Maluquer, en la isla de Buda los nidos son construidos directamente en el suelo, aprovechando el resguardo de algún matorral de salicornia y formados fundamentalmente por algas los de la playa y por algas y ramas pequeñas los de más al interior. Casi siempre incuba la hembra, aunque el macho también participa en ella a partir del quinto día. A los 26 ó 28 días nacen los pollos, que con pocos días salen del nido, permaneciendo en la misma repisa del acantilado o un poco más lejos, y si la nidificación es en una playa, se separan buscando el resguardo de algún pequeño arbusto. Son alimentados por ambos adultos y quizá para estimular la alimentación, tan pronto como nacen, los pollos pican insistentemente sobre la mancha roja que los padres tienen en la mandíbula inferior. Sobre esta conducta de los pollos de la Gaviota Argéntea Europea, se han realizado minuciosos estudios y parece claramente probado que el color rojo produce en ellos un mayor estímulo que cualquier otro color. Las reacciones ante el punto rojo de la mandíbula de los padres pueden no estar solamente condicionadas por la demanda de alimento, sino también por esta doble sensibilidad hacia el rojo.

Los adultos regurgitan en el suelo varias veces al día una pasta blanquecina viscosa, que está compuesta por pescado y crustáceos fundamentalmente. De ella recogen una pequeña porción y la presentan al pollo, pero éste en seguida picotea directamente de la pasta echada en el suelo. Después de la puesta y hasta que los pollos están bien crecidos, los padres cuidan el nido de forma que nunca falta uno de ellos, para evitar la depredación frecuente a veces, incluso por parte de aves de la misma colonia que roban los huevos o capturan pollos recién nacidos al menor descuido.

Durante el otoño e invierno es fácil observar los bandos de gaviotas posándose en las playas al amanecer y bañándose en aguas someras sin temor al oleaje. El cuidado y engrasado del plumaje es fundamental en su vida diaria.

En Europa se han comprobado casos de hibridación entre Larus argentatus y Gaviota Sombría, Larus fuscus. También en las costas cantábricas se observan frecuentemente ejemplares de Gaviota Argéntea Europea con el plumaje de las alas muy oscuro, lo que hace sospechar la posibilidad de hibridación, pero aún no existen pruebas concretas de este hecho.

Las gaviotas argénteas ibéricas no son migradoras, pero el anillamiento científico ha probado desplazamientos otoñales e invernales que van desde cero hasta varios centenares de kilómetros. Parece comprobado que las mayores distancias son recorridas por pájaros inmaduros y, frecuentemente por los nacidos en el año. Esta situación ha sido comprobada también para el resto de Europa, pero en España se obtienen mayores promedios en las distancias recorridas. Así, una gaviota anillada como pollo en la Isla de Buda (desembocadura del Ebro), fue recuperada en el Departamento francés de Charente Maritime a los dos años y tres meses y otra, también anillada como pollo en la isla Gran Meda, en Gerona, fue recuperada a los casi cinco meses en la isla de Ré, costa atlántica francesa. En una colonia de cría situada en Llanes (Asturias), dos gaviotas argénteas anilladas como pollos en nidos próximos, tomaron rumbos completamente opuestos. Una fue recuperada en el departamento francés de Pirineos Atlánticos a los tres años y a 280 km. al ENE. de su lugar de nacimiento. Y la otra en Santa Eugenia de Riveira (La Coruña) a los dos años y a 350km. al OSO. Mayor distancia recorrió otra gaviota anillada en el nido en las islas Sisargas (La Coruña) y que fue muerta dos años más tarde en Fuenterrabía (Guipúzcoa), 550 km. al E.

La población nativa de Iberia, que como hemos visto realiza en general cortos desplazamientos, se ve muy incrementada en su número a partir del mes de agosto con otras Gaviotas Argénteas Europeas, procedentes del norte de Europa. Las recuperaciones de anilladas extranjeras no son muy numerosas, porque, generalmente, en España se respeta a las gaviotas y en raros lugares son blanco de los cazadores. De lo que no existe duda es que una estimable población francesa, inglesa y holandesa llega a las costas cántabro-atlánticas en el invierno y aún antes, produciendo un flujo migratorio a lo largo de nuestro litoral. Así, se han producido recuperaciones de Gaviotas Argénteas Europeas francesas anilladas en Bretaña, en Sevilla, Algarve, Beira Litoral, Douro Litoral, Pontevedra, Santander, etc. Inglesas en Cádiz y holandesas en Valencia, Cádiz, Beira Litoral y Douro Litoral.

La adaptación de la Gaviota Argéntea Europea a las condiciones de la actual civilización ha sido algo sorprendente. De una alimentación obtenida en el mar y en las costas a base de pescado y de desechos marinos, ha pasado a ser un ave omnívora. Los extensos basureros de las poblaciones son ahora lugar seguro de concentración de esta especie de gaviota. Dadas estas condiciones de alimentación y que prácticamente carece de enemigos naturales, su densidad ha aumentado de forma auténticamente colosal en toda Europa, provocando la adopción de medidas para el control de su número, que van desde la muerte directa, autorizando y fomentando su caza, hasta el envenenamiento y la destrucción de sus huevos.

En España y Portugal, el aumento no ha sido tan espectacular, probablemente frenada la población por la ancestral costumbre de la recogida de huevos, ampliamente practicada en las colonias de las costas cántabro-atlánticas. Hoy día esta actividad ha desaparecido prácticamente, y la Gaviota Argéntea Europea está aumentando mucho, pero no todavía en forma alarmante. Otras especies de gaviotas, patos y aves marinas sufren más con la depredación de huevos y pollos que las argénteas realizan al menor descuido de los padres, que por la persecución humana. Sin embargo, no todo son perjuicios, puesto que las playas y costas se ven libres de desperdicios gracias a la labor de limpieza que realizan las gaviotas. También la presencia de bancos de pesca es frecuentemente detectada antes por las gaviotas, que sirven así de indicativo a los hombres de la mar.

La Gaviota Argéntea Europea alcanza un alto promedio de vida. Gracias al anillamiento se han comprobado edades superiores a los 20 años. En algunas colonias bien estudiadas se obtienen promedios de trece años y más.

En la Península Ibérica son más frecuentes los cadáveres de gaviotas inmaduras arrojados por la mar a las playas, lo que parece indicar que la mortandad de éstas supera a la de las adultas.

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