GAVIÓN ATLÁNTICO (Larus marinus)

La mayor de todas las gaviotas europeas es el Gavión Atlántico Larus marinus, que se reproduce en las costas atlánticas europeas del norte, especialmente en los países escandinavos y costas occidentales de Gran Bretaña. Una exigua población anida en el noroeste francés, donde las parejas reproductoras no parecen sobrepasar las ciento cincuenta. El plumaje de los adultos puede ser confundido solamente con el de la Gaviota Sombría, Larus fuscus, que es notablemente más pequeña, pero su espalda y el dorso de las alas del Gavión Atlántico son de color negro fuliginoso, más que gris pizarroso. El contraste con el resto del plumaje blanco puro, es muy grande. Las patas son de color rosado pálido, el pico muy grande y fuerte, amarillo con una mancha roja cerca del extremo de la mandíbula inferior. Los jóvenes son moteados de marrón con las partes inferiores más pálidas, cabeza, cuello, obispillo o rabadilla, cola y la punta de las alas (primarias) muy oscuras con puntos blancos y una banda marrón al final de la cola. Este plumaje les dura con más o menos variación hasta los cuatro años.

Su presencia entre un bando de otras gaviotas es enseguida notoria por el tamaño mayor y por su carácter claramente más altivo y agresivo. Es mucho menos abundante que la argéntea, aun en sus lugares de reproducción. En las costas cántabro-atlánticas se ven esporádicos gaviones posados en las playas y especialmente son más abundantes con temporales fuertes del noroeste, durante los cuales se asocian para reposar en playas y dunas. Para dar una idea de la proporción existente en nuestra costa atlántica, en un bando bien contado formado por 1.100 gaviotas argénteas europeas, refugiado en una playa gallega de un fuerte temporal, se contaron 47 gaviones. En los últimos años se ve en mayor número y de continuar en Europa su expansión hacia el Sur, es probable que se registren intentos de nidificación en zonas favorables de las costas noroccidentales de la Península Ibérica. Las escasas recuperaciones de anillados obtenidas lo han sido en el Cantábrico (Asturias, Santander y Vascongadas) y en Portugal (Lisboa y Douro Litoral).

La voz del Gavión Atlántico es más profunda y sonora que la de la Gaviota Argéntea Europea y, como consecuencia de su conducta más agresiva y de su poder físico, es un verdadero azote para los nidos de otras aves marinas, destruyendo y devorando huevos y pollos en grandes cantidades. También causa enormes daños a las crías de ánades. En el Gran Sol, zona pesquera al norte del Golfo de Vizcaya, gran cantidad de gaviones compiten con éxito con otras aves alrededor de los buques pesqueros, recogiendo de la superficie los desperdicios de pescado arrojados al mar. Para dar una idea de la voracidad del Gavión Atlántico puede servir la investigación realizada en el islote de Skokholm, al sudoeste de Gran Bretaña, donde en 1957, después de anidar allí 27 parejas de gaviones, fueron recogidos los restos de 2.536 pardelas (Puffinus sp.)