FUMAREL CARIBLANCO (Chlidonias hybrida)

 

El más abundante de los fumareles ibéricos es el Fumarel Cariblanco Chlidonias hybrida. En plumaje primaveral es gris por encima con la parte superior de la cabeza negra y las mejillas y lados del cuello blancos, contrastando mucho con las partes inferiores gris oscuro y las plumas debajo de la cola blancas. El pico y las patas son de color rojo, más oscuro que en los charranes. A partir del verano comienza la transformación del plumaje y en el otoño ya es completamente blanco en las partes inferiores y en la frente y el color negro del píleo o parte superior de la cabeza es más bien rayado en blanco y negro. El pico se vuelve en parte negruzco. Los jóvenes son como los adultos en el otoño, aunque se les aprecian unas manchas dorsales parduscas.

Vive en los mismos lugares que el Fumarel Común Chlidonias niger y las colonias están normalmente juntas. Es frecuente causa de confusión encontrar las dos especies juntas y sorprende a veces que no se descubran nidos más que de Fumarel Cariblanco.

Su voz es difícil de diferenciar de la del Fumarel Común. Normalmente emite un ¡¡kik-kik! Una nota de alarma en las proximidades del nido puede distinguirlo de la otra especie. El cariblanco lanza un corto y áspero ¡¡kigk! o ¡¡kergk!!

Se alimenta de insectos acuáticos como el Fumarel Común y al cazar en los mismos lugares las especies capturadas son idénticas.

Siguiendo los datos aportados por Camoyan (1974) para una laguna del sur de España, el Fumarel Cariblanco Chlidonias hybrida anida en colonias muy numerosas situadas en marismas y lagunejas con aguas someras y abundante vegetación acuática. Los nidos son flotantes y construidos con bayuncos secos y verdes, sujetos a veces en las plantas que sobresalen de la superficie del agua. El nido resulta un tanto descuidado y, desde luego, más basto que el del Fumarel Común. El interior está malamente cubierto con hierbas, y el conjunto resulta ligero y muy plano. La puesta consiste normalmente en 3 huevos, algunas veces 2 y raramente 4. El color de la cáscara es azul verdoso pálido o grisáceo, ocráceo, o amarillento, punteado y manchado de marrón oscuro y ceniciento, pero en conjunto son más claros que los de Fumarel Común. El promedio de medidas para 100 huevos que da Jourdain es de 39,23 x 28,45 mm, con un máximo de 44 x 27,6 mm. y un mínimo de 34,9 x 27,7 mm. Las primeras puestas son encontradas después de la mitad de mayo y más a menudo a primeros de junio. Pero hay puestas hasta bien entrado julio. Ambos sexos incuban alternadamente, relevándose cada 5-10 minutos, de manera que la actividad es constante en las colonias. «Al aproximarse al nido uno de los adultos que estaba cazando insectos, se mantenía cerniéndose sobre el otro que incubaba, a sólo 50 cm. de altura y emitiendo penetrantes chillidos. Los fumareles se agrupaban para cazar insectos en línea, volando sobre la superficie de las aguas a alturas de 40 cm. a 2 metros y manteniéndose separados entre sí de 2 a 4 metros». A los 18 días nacen los pollos que están cubiertos por un plumón de color pardo claro más anaranjado en el dorso y en conjunto más intenso que en los de Fumarel Común, con abundantes manchas oscuras y una línea continua negra en la frente. La garganta es muy oscura, casi marrón y el pecho y el vientre blancos. Ambos sexos los alimentan y a los 28-30 días ya son capaces de volar. Solamente realizan una puesta anual.

El Fumarel Cariblanco Chlidonias hybrida se reproduce abundantemente en Iberia, faltando sólo en la zona Norte. En España vive la población más importante de Europa donde es un pájaro que cría localmente en la costa Atlántica francesa, en la Camarga, Italia, Albania, cuenca del Bajo Danubio y sur de Rusia.

En la Península Ibérica es ave estival abundante por zonas marismeñas. También se reproduce en Baleares. Se calcula que en las Marismas del Guadalquivir anidan todos los años muchas decenas de millares de parejas (Bernis, 1967). En Levante la densidad es menor, pero se puede considerar también abundante lo mismo que en zonas húmedas del Centro y Oeste. Los fumareles que se reproducen más al Norte están en colas de embalses de la provincia de León, donde es esporádico, pero habrá que estar alerta ante la posibilidad de que la especie sea descubierta colonizando ciertas zonas marginales del Pantano del Ebro (Santander-Burgos). También se ven en la provincia de Zamora y muchos de ellos sobrevuelan tierras cultivadas, a baja altura, presumiblemente capturando insectos voladores. En el Delta del Ebro, Mestre y Ferrer (1974) comprobaron los datos anteriores de Maluquer (1971) para la colonia establecida en la laguna La Encañizada y el Canal Vell. La de éste era más pequeña. En la primera había dos núcleos de nidificación que reunían en total unos 90 nidos. Para todo el Delta estimaron una población mínima de parejas nidificantes de 103 en 1973. Mucho más abundantes son en la laguna de Gallocanta. Allí los miembros del Grupo ornitológico de Aragón (Aragüés, 1974), anillaron en 1973 bastantes pollos (63) y vieron muchos adultos e inmaduros ya en vuelo. Los nidos se agrupaban en la zona explorada por ellos en dos colonias, una con 60 nidos y la otra con 20. Toda la zona comprendida entre Bello y Tornos estaba llena de fumareles cariblancos.

Los pasos de primavera son poco notorios y los fumareles cariblancos se establecen para anidar ya a finales de abril. Sin embargo, en mayo se nota un regular paso hacia el Norte por la costa mediterránea. En el Cantábrico solamente merece mencionarse el paso otoñal, muy abundante y notorio, aunque no tanto como el del Fumarel Común. La mayoría comienzan a verse en la última decena de agosto y en la pleamar penetran en los estuarios y puertos, siendo observados hasta los primeros días de octubre. En Marruecos se ven escasos en el paso otoñal lo que es extraño para una especie tan abundante en Iberia. En primavera hay más observaciones, pero nunca proporcionales a la población que debe atravesar el noroeste de Africa. Inverna en el Africa Tropical Occidental donde se ve numerosa en algunos lugares (Dakar en marzo). Balsac y Mayaud (1962) citan una recuperación de un Fumarel de esta especie anillado en La Camarga (Francia) y recuperado en Richard-Toll (Senegal) a finales de abril o principios de mayo. En España se habían anillado hasta 1972, no menos de 3.258 fumareles cariblancos y muchos fueron controlados en años siguientes en el mismo lugar, pero otros habían cambiado de colonia. Uno anillado en la Albufera de Valencia como pollo en junio de 1965 fue cogido al año siguiente en septiembre en Ghana. La población es fluctuante de unos años a otros y las lluvias de finales de invierno y el consiguiente nivel de las aguas en las marismas es factor importante para la reproducción de los fumareles. Varios anillados en La Camarga como pollos, fueron recuperados en el levante español en paso otoñal e incluso hay uno capturado en noviembre en Jaén. El Fumarel Cariblanco Chlidonias hybrida inverna en escaso número por la costa mediterránea. Erard y Vielliard observaron en los últimos días de diciembre de 1963 25-30 de estos pájaros en la Albufera de Valencia.