ESCRIBANO NIVAL (Plectrophenax nivalis)

 

Muy parecido al Gorrión Alpino es el Escribano Nival Plectrophenax nivalis que únicamente nos visita en invierno y no en gran número, a no ser que condiciones meteorológicas excepcionalmente frías en Europa empujen una buena cantidad de estos pájaros hacia Iberia. Sin embargo, todos los años se producen observaciones y capturas, aun no mediando tiempos fríos. De menor tamaño que el Gorrión Alpino, en invierno los machos tienen la cabeza de color pardo arenoso y el dorso pardo o beige muy rayado de negro. Las partes inferiores son blancuzcas y la cola tiene las rectrices externas blancas, pero las centrales y el extremo de todas es negro. Al volar muestra las secundarias blancas muy conspicuas.

Las hembras son más apagadas en la coloración y aunque mantienen la mancha blanca en las alas, ésta se ve menos. También la cola tiene una característica que vale para diferenciar los sexos: en los machos las plumas cobertoras caudales son negras con puntas beige y en las hembras son pardas con la base negra.

En primavera, cuando no se suele ver en Iberia, el plumaje del macho es blanco níveo excepto el dorso, las primarias de las alas y las rectrices centrales de la cola que son negras. La hembra, más parda, tiene también la cabeza de este color.

 El Escribano nival cría en Islandia, norte de Escocia y zonas montañosas de Escandinavia. Regularmente algunos bandos llegan a Iberia y aquí existen observaciones principalmente en Galicia y Vascongadas, también algún avistamiento en Cataluña. Mestre Raventós (1969) vio en febrero de 1960 un bando de 12 cerca de Cubellas (Barcelona). Castroviejo lo menciona en Galicia en noviembre de 1961. Hay otras citas por el Norte, siempre en zonas costeras, marismas y playas, biotopo preferido por este escribano en el invierno. Hay documentadas 11 capturas por cazadores y pajareros, Ahora, son fotografiados, en la costa cántabra.