CHORLITEJO PATINEGRO (Charadrius alexandrinus)

El Chorlitejo Patinegro, Charadrius alexandrinus, es el que más abunda en época de reproducción en la Península Ibérica y, prácticamente, anida en todas las costas arenosas, dunas, marismas y lagunas interiores. Muestra una mayor densidad en la zona oriental de Iberia, siendo escaso en la costa cantábrica. Es una especie netamente mediterránea, ocupando en Europa toda la cuenca de este mar y por el Norte costas francesas hasta el Mar del Norte y parte del Báltico.

De tamaño es casi igual que el Chorlitejo Chico, pero su plumaje en el dorso es más pálido y sobre todo posee dos datos inconfundibles: el pico y las patas son negros o negruzcos, según la estación del año, y carece de la mancha negra que poseen en el pecho las otras dos especies de chorlitejos, quedando en ésta solamente dos pequeñas motas negras a ambos lados del cuello. Además, las actitudes y sobre todo su aspecto menos rechoncho lo diferencian también a primera vista. Su cabeza es ligeramente rojiza. Al volar se le aprecia una estrecha franja alar blanca. Las hembras aún son más pálidas y las manchas laterales del cuello son pardas en lugar de negras. Cuando corre lo hace con más rapidez que el Chorlitejo Grande y su voz es muy suave y melodiosa, un poco aflautada como «uit... uit... uiit». Frecuentemente compite con el Chorlitejo Chico en los mismos sitios para reproducirse. Como esta última especie es notoriamente más agresiva, pronto expulsa del lugar a los chorlitejos patinegros. Estos comienzan en seguida a establecerse y ya en el mes de marzo visitan las zonas de cría, preparando los nidos. Es corriente que a finales del mes de abril se encuentren estos pájaros en pleno cortejo nupcial y en los primeros días de mayo ya se descubren las primeras puestas de huevos, que pueden tener una gran variación en el color y la forma, aunque ésta suele ser oval. El color de fondo es el grisáceo amarillento o amarillento pálido, muy marcados con puntos y manchas marrones. Los períodos de incubación varían poco con respecto a los demás chorlitos de esta familia y los machos efectúan también muy a menudo su representación cuando algún observador e incluso otro pájaro grande o un perro se acercan al nido, situación que termina con gran éxito para el Chorlitejo que atrae con sus alocados aleteos a cualquier depredador. Como todos los chorlitejos, los pequeños moluscos y crustáceos forman una parte importante de su dieta, completada con gran cantidad de dípteros.

Aunque suele pasar inadvertido durante el otoño, es un migrador numeroso que se ve regularmente por las costas cántabro-atlánticas en septiembre y octubre y ocasionalmente en agosto. En el invierno es ya muy esporádico en el Cantábrico, pero una población invernante, algo numerosa y que cada año parece aumentar vive en Galicia en los meses invernales. También en el Mediterráneo es frecuente en la costa como invernante. Durante el censo de limícolas realizado en enero de 1973 con buen rigor, y a falta de algún lugar sin observar, se contaron en el total de las costas españolas 304 chorlitejos patinegros; de ellos 50 en Galicia y el resto en el Sur y en Levante. Falta Portugal, en donde una mediana población puede invernar en Aveiro, Mondego y estuarios del Tajo y Sado. Las recuperaciones de anillados no son muy numerosas, pero han permitido determinar la fidelidad a los lugares de nidificación, una alta media de longevidad y que estos pequeños pájaros adquieren la madurez reproductora ya antes del primer año de vida. La mayoría de los anillados recuperados en la Península Ibérica eran de procedencia alemana y siempre cayeron en las costas o en estuarios.

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