CORRELIMOS COMÚN (Calidris alpina)

                           Imagen: Manuel Estébanez

 


 

El más abundante de todos los limícolas es sin duda el Correlimos Común, Calidris alpina. En plumaje otoñal pasa casi desapercibido aunque puede identificarse fácilmente por el largo pico de color negro, que da la sensación de estar como enchufado en la cabeza, un poco doblado en el extremo final y por las patas de color negruzco. En vuelo la franja alar blanca, así como los lados de la cola del mismo color, son muy visibles. También es dato bueno para la identificación su trino corto y nasal. En la primavera el plumaje cambia totalmente y del gris invernal, pasa al pardo acastañado, listado profusamente de negro en el dorso, pero sobre todo su característica más visible, que lo hace inconfundible con otros limícolos, es una gran mancha negra que ocupa parte del bajo pecho y el vientre y que destaca mucho sobre el color blanco del resto del plumaje.

Es común en todas las costas y no falta como invernante en estuarios y arenales de la mayor parte de Iberia. En el censo de limícolos realizado en Portugal en el invierno de 1968-69 se contaron hasta 15.175 Calidris alpina distribuidos por el estuario del Limia, lagunas de Aveiro, río Mondego y sobre todo en el estuario del Tajo, donde se observaron aproximadamente 10.000. El resto de las costas ibéricas dieron solamente una cifra de 4.897 con un máximo en las rías gallegas (818), Cataluña (3.000) y Andalucía (800). Sin embargo, es un pájaro que puede pasar desapercibido en los extensos limos de las rías cantábricas y gallegas, donde todos los años existe una numerosa población de invernantes. Estos pueden cifrarse en casi 10.000 individuos en el conjunto de las rías de Treto y San Vicente de la Barquera (Santander), Villaviciosa (Asturias), Eo (Asturias-Lugo), Santa Marta de Ortigueira (La Coruña) y Arosa (Pontevedra).

Esta especie se reproduce en la tundra ártica, pero extendiéndose hacia el Sur, criando en las costas del Báltico, Dinamarca e Islas Británicas. Se han considerado tres subespecies diferentes que sobreponen en muchos casos su área de invernada. Calidris a. arctica, se reproduce en Groenlandia; Calidris a. schinzii, que desde el sudeste de Groenlandia llega hasta Islandia, las islas Fároe, Gran Bretaña y el área báltica y la subespecie Calidris a. alpina, que alcanza desde el norte de Escandinavia al este hasta la Península de Taimyr.

No rebasa apenas la línea ecuatorial para invernar y es frecuente en las costas mediterráneas y en las occidentales de Africa.

En Iberia la mayoría de las recuperaciones de Correlimos Común anillados están localizadas en la costa Cantábrica y en las atlánticas de Galicia, Portugal y Andalucía. También en el alto Mediterráneo se han registrado algunas. La mayoría de ellas pertenecen a la subespecie Calidris a. schinzii, que se diferencia de la otra que cría en el norte de Europa, Calidris a. arctica, por tamaño general menor y ser más oscura por encima y, sobre todo, por tener la mancha negra del pecho y vientre más pequeña y menos uniforme. Naturalmente estos detalles de coloración son difíciles de apreciar, a no ser con el pájaro en la mano y faltan totalmente en invierno.