COLLALBA RUBIA (Oenanthe hispanica)

 


                      Fotografía: Andrés Miguel Domínguez

 

 

La Collalba Rubia,Oenanthe hispanica.es un pájaro que se reproduce más en la zona oriental de la península, faltando en grandes zonas del norte, Galicia, Asturias y Cantabria. Los machos en plumaje primaveral resultan inconfundibles por el gran contraste que ofrecen entre el color negro de las alas, cara y cola y el blanco ocráceo del cuerpo (muy blanco visto a distancia) y por sus actitudes. Los machos son dimórficos en el sentido en que unos tienen garganta negra y otros garganta blanca. Estas diferencias han motivado confusión en la identificación y durante muchos años se consideraba que se trataba de dos especies diferentes. Antes de entrar en cómo separar ambas variedades se describe en detalle los plumajes de machos y hembras. Los machos tienen la cabeza y la espalda de color rosado o beige amarillento claro. Los carrillos, las alas y la T invertida de la cola son negras en fuerte contraste y en la forma de garganta negra toda la cara desde el nivel superior de los ojos es muy negra. Las partes inferiores son blancas con tinte ligeramente beige amarillento, más acentuado en el pecho y más blanco en el vientre. Los laterales de la cola (rectrices externas) blancas y el opispillo también blanco, son muy conspicuos. La T negra de la cola no es tan completa porque, si bien la pareja de rectrices centrales es totalmente negra, los extremos de las exteriores tienen la parte interna de la pluma de color blanco y con la cola desplegada la parte final negra de las rectrices forma una línea curva. El macho de garganta negra tiene un aspecto inconfundible, pues aquélla forma una mancha completamente uniforme con los negros carrillos. La variedad de garganta blanca tiene ésta realmente blancuzca y como un antifaz a través de los ojos que le llega muy atrás. Ambas variedades tienen el pico, las patas y los pies de color negro y los ojos pardo oscuro.

Las hembras de ambas razas tienen la cabeza y la espalda pardo arenoso y las alas marrones o pardo oscuro. La cola posee el mismo dibujo que la de los machos, pero las rectrices centrales y los bordes de las restantes son marrones o pardo oscuro, más que las alas, no negras. Se parecen a las hembras de la Collalba Gris, pero se pueden diferenciar en una observación atenta por las mejillas más oscuras y por alas más oscuras y más espacio blanco en la cola. En el otoño tanto machos como hembras, pierden brillantez y contraste en el plumaje, recuperándolo en diciembre-enero.

Las collalbas rubias jóvenes que se ven en agosto tienen el plumaje de las partes superiores, incluida la cabeza, de color beige pálido con punteado pardo que les da una apariencia de moteados. En los lados de la cara se aprecia una mancha más oscura que corresponde a las plumas auriculares. La garganta es blanca o beige muy clara y el pecho algo más oscuro, teniendo las puntas de las plumas parduzcas. La cola es como la de los adultos y las alas como las de las hembras adultas, pero se aprecian en ellas algunos puntos blancos.

Espacios abiertos, rocosos y áridos, son el hábitat principal de esta collalba en Iberia. No se encuentra en alturas superiores a 2.000 metros, aunque algunas parejas puedan llegar a criar en zonas apropiadas más altas y en biotopo coincidente con el de Collalba Gris. Le atraen especialmente los viñedos cuando las parcelas están separadas por muros de piedra suelta que facilitan la nidificación.

Su conducta es parecida a la de otras collalbas, aunque se dice que es más propensa a posarse en ramas de arbustos y zonas elevadas y menos en el suelo. Las ruinas de edificios y castillos también se ven favorecidas por su presencia. Esta collalba llega al sur de Iberia no antes de los últimos días de marzo. Realmente la población ibérica no se establece aquí hasta abril. Inmediatamente los machos se hacen muy notorios con sus vuelos nupciales y su canto continuo, agradable y como apresurado que se puede escuchar a mucha distancia por su agudeza. Resulta muy parecido al que emite la Collalba Gris, pero hay diferencias bien notorias si el pájaro se oye a corta distancia. No posee ninguna semejanza con el de la alondra como sucede con el de Oenanthe oenanthe y suele intercalar notas duras y raspantes que le restan belleza y modulación. Su nota de alarma o llamada es un sonido áspero y corto seguido de un silbido lastimero, recordando algo la voz de un Gorrión Común. Canta en vuelo de celo en abril y mayo y desde su llegada hasta junio y ya mucho menos en julio; lo hace también desde un posadero alto, una roca, un arbusto bajo, la rama de un árbol aislado, una casa en ruinas, etc. Normalmente siempre en lugares soleados, huyendo de zonas sombrías y húmedas.

Se alimenta de insectos como otras collalbas que captura en el suelo o al vuelo. Coleópteros, ortópteros, dípteros, himenópteros, etc. sobre todo, pero también moluscos. Suele atrapar presas de mayor tamaño que otras collalbas y los grillos Gryllus campestris parecen atraerle especialmente. Como es especie netamente mediterránea su alimentación insectívora está en función de la que es típica en aquella zona.

La estación de la cría en Iberia comienza normalmente en mayo y de forma ocasional en los últimos días de abril. Los nidos están situados muy a menudo en el suelo, en agujeros y a cubierto bajo un saliente de piedra. Muchos con preferencia en pedrizas y resultan realmente difíciles de encontrar, porque los pájaros adultos no se acercan a él si se sienten observados. Es corriente que utilicen una planta como abrigo. Igual que en la Collalba Gris, también llama la atención el volumen del nido, hecho con hierba y raicillas secas. Algunos, próximos a tojares, tienen este material en su estructura. Por dentro son forrados de hierba fina, crines y pelos. Rara vez lana y plumas y poco musgo. La puesta consiste casi siempre en 4 ó 5 huevos, ocasionalmente 6. Son de color azul pálido con tinte verdoso algunos y más oscuros que los de Collalba Gris y también con más frecuencia punteados de pardo rojizo. Jourdain da para 60 huevos medidos un promedio de 19,95 x 15 mm. con un máximo de 21,6 x 15,6 mm. y un mínimo de 18,4 x 14,3 mm. Las puestas pueden ser encontradas a partir de la primera semana de mayo y en junio y julio, siendo las de este mes repeticiones o segundas puestas. La hembra incuba alternándose sólo en ocasiones con el macho. A los 14 días nacen los pollos que están parcialmente cubiertos con plumón parduzco, bastante largo. El interior de la boca es amarillo y carece de puntos oscuros en la lengua. Las comisuras exteriores de la boca son amarillo pálido.

El emparejamiento de collalbas de las dos variedades, garganta negra y garganta blanca, se produce sin duda. Las hembras con la garganta oscura son muy raras, pero tales hembras (Ticehurst) han sido encontradas emparejadas con ambas formas de machos, así como un macho de garganta oscura se puede unir a una hembra de garganta muy blanca. Sería interesante encontrar una cría de collalbas jóvenes en las que estuvieran representadas las dos variedades y, por supuesto, tomar nota de las características de los padres.

La Collalba Rubia se reproduce en el noroeste de Africa, Iberia, sur de Francia (costa mediterránea), Italia y los Balcanes y por Asia Menor y el Medio Oriente llega hasta Persia. En la Península Ibérica está muy diseminada y la mayor densidad la alcanza en el Sur y en algunos puntos de la costa mediterránea. En el Norte escasea y falta completamente en la zona Cantábrica, Galicia y parte norte de Portugal, donde en el resto del país no es precisamente numerosa.