AGUJA COLIPINTA (Limosa lapponica )

 

 

 

La Aguja Colipinta, Limosa lapponica, es la que ocupa un área de cría más septentrional, desde el norte de Escandinavia hacia el Este a través del norte de Eurasia y hasta Alaska.Inverna desde las Islas Británicas hacia el Sur, por las costas africanas, con una exigua población por el interior de Nigeria, Tchad, Malawi, Zambia y Transvaal.

La Aguja Colipinta mide 38 centímetros de longitud y en el plumaje estival tiene color castaño rojizo muy vivo, sobre todo en el cuello y la cabeza. El largo pico está curvado ligeramente hacia arriba. Las patas son más cortas que las de la Aguja Colinegra y no sobresalen apenas por detrás de la cola cuando vuela. En el otoño e invierno el plumaje es por encima grisáceo y por debajo blanco. La hembra suele ser más pálida que el macho en todos los plumajes. Aunque se le tiene por un pájaro silencioso fuera de la época de cría, esto no es muy exacto, pues en el otoño, cuando a partir de los últimos días de agosto comienzan a llegar en gran cantidad a la costa cantábrica, al anochecer se escucha frecuentemente su áspera y ronca voz, expresada como «¡kírric!».

Aunque en esta época se agrupa en los estuarios y orillas fangosas de rías para iniciar la emigración, normalmente se ven comiendo muy diseminadas. Su hábito de alimentarse colocando verticalmente al suelo el largo pico e introduciéndolo en el fango blando para capturar pequeños moluscos, cangrejos blandos de arena, en una postura que se ha dado en llamar de «máquina de coser».

Inverna en Iberia en pequeña cantidad. Durante el censo de enero de 1973, se observaron aproximadamente trescientas agujas de esta especie en las rías gallegas y cantidades menores en el Mediterráneo, con sólo ochenta en el Delta del Ebro. Sin embargo, llama la atención que en las costas portuguesas no fueran observadas más que tres en diciembre de 1968 y ninguna en enero siguiente. De cualquier forma, la Aguja Colipinta puede ser en invierno fácilmente confundida, si se ve posada a distancia, con la Aguja Colinegra, invernante que abunda mas.

Las agujas anilladas en Escandinavia siguen en su migración otoñal una marcada dirección al Sudoeste, viajando a lo largo de las costas a veces en inmensas bandadas. Sin embargo, en el paso primaveral es menos observada, siendo escasa en abril y las que se ven en las rías no alcanzan ni con mucho una proporción que pueda ser estimada de valor.

En inviernos duros, es muy abundante en la costa cántabro-atlántica; probablemente son invernantes europeos que vienen empujados hacia el Sur por los temporales. Así, una aguja colipinta anillada en Noruega al paso en el mes de septiembre, fue recuperada en Asturias en diciembre.