AGUJA COLINEGRA (Limosa limosa)

 

 

 

La Aguja Colinegra, Limosa limosa, es muy parecida en su estructura a la Aguja Colipinta, pero tiene mayor tamaño y por sus actitudes da la impresión de que se trata de un pájaro que siempre esté alerta. Tiene el pico más recto y más largo y las patas también más largas, que al volar sobresalen bien por detrás de la cola. Es precisamente al vuelo cuando mejor puede establecerse la distinción entre las agujas, pues la colinegra tiene marcada banda blanca ancha a través de las alas y sobre todo muy notoria la franja negra terminal, que destaca mucho sobre la cola de color blanco puro. En el plumaje estival la cabeza y el cuello son de color castaño rojizo y los flancos y el vientre blancos.Se reproduce en Islandia, puntos de las Islas Británicas y desde los Países Bajos por la costa de los mares del Norte y Báltico, alcanzando Rusia. También crían algunas en limitados puntos de la costa atlántica francesa. En Iberia ha sido descubierta anidando en el Delta del Ebro (Isla de Buda). J. R. Pons encontró tres nidos en mayo de 1961, uno de los cuales contenía tres huevos de color verde oliváceo oscuro con motas pardas. Uno fue recogido para la identificación y los demás debieron malograrse porque la zona se inundó con las lluvias caídas unos días después. No se ha comprobado allí la nidificación nuevamente, por lo que no ofrece duda estimar que ésta fue esporádica aunque dada la gran cantidad de pájaros de esta especie que invernan en la Península Ibérica y que frecuentemente se observa a lo largo de todo el año, no sería extraño que su reproducción prosperase en otras zonas apropiadas como las marismas del Guadalquivir.

La Aguja Colinegra anida normalmente en colonias establecidas en marismas y campos húmedos. El nido está construido con hierba y la puesta suele ser de cuatro huevos piriformes de color amarillo verdoso, con manchas pardas y marrones, que ambos adultos incuban alternadamente por veinticuatro días.

En el paso primaveral es regular por todas las costas ibéricas, y frecuentemente se la puede observar lejos de la costa formando grandes bandos.

En las costas atlánticas de Portugal, en el invierno de 1968-69 se censaron en El Aveiro mil quinientas agujas de la especie Limosa limosa y cinco mil en el estuario del río Tajo. En el censo español efectuado en 1973 se observaron setecientas cincuenta en el Delta del Ebro, siete mil setecientas en las marismas del Guadalquivir y cinco mil en otros lugares de la Andalucía atlántica. En Levante, cantidades mucho menores.

En la costa francesa del Atlántico y en las de Marruecos se cuentan todos los inviernos muchos millares de agujas colinegras. Las olas de frío empujan hacia las costas cantábricas bandos de invernantes europeos que desaparecen al retroceder las temperaturas y que probablemente regresan a su lugar tradicional de invernada. En el Senegal se considera a estas agujas como el limícolo más abundante. La mayoría de las colinegras que han sido recuperadas en la Península fueron anilladas en Holanda como pollos en el nido. Para dar idea de con cuánta rapidez abandonan la zona de cría algunas agujas holandesas, diremos que una anillada en aquel país fue recuperada ya en agosto en Beira Litoral (Portugal). La mayoría de las capturas y observaciones se hacen en las costas, pero existen también algunas por el interior de Iberia en lagunas y zonas húmedas.